En fila al retrete…
Si no lo leo, no lo creo, se podría decir.
La sostenibilidad de la Zaragoza de la Expo del agua y su aprovechamiento se ha quedado en hacer una fila frente a un retrete para intentar batir un récord Guiness.
Todo esto bajo los auspicios de la ONU, a mayor gloria de su Oficina de la ONU en la Década del Agua instalada en la modernista Casa Solans, un precioso edificio que merecía mejor destino. Por cierto, una oficina que dilapida dos millones de euros al año en personal. Para cagarse.
Ante tal espectáculo de imbecilidad institucional otorgamos este simpático trofeo y reproducimos el artículo de José Luis Trasobares.

En fila para ir al retrete y batir récords.
El Periódico de Aragón
16/03/2010 JOSÉ LUIS Trasobares
Ante el pasmo de los escasos ciudadanos que aún respetan a las instituciones, la Oficina de la ONU en la Década del Agua ha organizado al fin un acto público de gran calado: inscribir a Zaragoza en el Guinnes de los récords formando la más larga cola de personas que jamás se alineó en el mundo… para ir al retrete. Así se pretende concienciar a la gente de que hay muchos millones de seres humanos que carecen de agua corriente. Genial, ¿no?. Algunos opinaban que la Oficina en cuestión (instalada en el incomparable marco de la antigua Casa Solans) no era y es sino una absurda e inoperante secuela del fantasmagórico legado Expo. Pero ahí está, oye, con esa iniciativa retretera llamada a ser el pasmo mundial. ¡Lo que no pase en Aragón!
De la irrelevante Tribuna del Agua pasamos a la invisible Carta del Agua y de ahí a la fila para ir al tigre. El mensaje de la sostenibilidad, como se ve, está en buenas manos. Los criticones dirán que todo esto (que nos ha costado y nos sigue costando una pasta gansa) es más bien una tomadura de pelo. Pero es porque no entienden ni el globo global ni el verdadero significado del término sostenible; un significado que Zaragoza exporta al mundo: sostenible consiste en montar una Expopaisajes de cartón piedra e invernadero en los trillados arrabales de la ciudad… y luego una Olimpiada invernal para darles la puntilla a los hermosos y naturales paisajes del Pirineo. ¡Es el Guinnes, convecinos!
La alcaldesa de La Muela, Mariví Pinilla La Fotógrafa., bate otros récords por su cuenta. Recalifica suelo, rompe y rasga en su pueblo, ordena y manda para no mostrar signos de debilidad. Su entorno ha hecho correr la especie de que el sumario de la Operación Molinos quedará en nada. Y los ignorantes se lo creen. Claro, que si hubiese suerte, si los tribunales superiores empiezan a invalidar las escuchas por el sistema Sintel y si los gürteles salen de rositas, a lo mejor la Pinilla y sus cuates aprovechan la gatera para escabullirse (y con ella, mogollón de presuntos capos mafiosos, narcos y corruptos). Entonces será el momento de formar largas filas ante los retretes. Entrar, soltar lastre y tirar de la cadena. ¡Puaggg!


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