Emblemáticos estorbos
Por lo visto, o lo no visto, nos acordamos de los edificios emblemáticos de la Expo cuando no los vemos.
Un año después, la Torre del Agua y el Pabellón Puente,
edificios estrella del evento, permanecen abandonados y, según se reflejó
en los medios, sin tan siquiera iluminación exterior, lo que los convierte en
fantasmales figuras, que por lo menos ahorran la energía que cuesta iluminar
semejantes mamotretos.

La Torre del Agua lleva apagada cinco meses
La CAI, propietaria de momento de la Torre del Agua, a propósito de mantenerla encendida se desentiende de las críticas argumentando que “el convenio que se firmó entre CAI y Expo Zaragoza Empresarial para la gestión del edificio contemplaba un periodo de tiempo transitorio hasta tomar posesión del edificio que todavía no ha concluido”.
Lo cierto es que la torre todavía mantiene en su interior la escultura central, Splash, que aún no ha sido desmontada y cuyo destino final no está claro, debido a sus colosales dimensiones, aunque se habla de colocarla en algún punto de la estación Intermodal. Este traslado debía haberse hecho hace varios meses pero aún queda pendiente ver cómo y cuando se hace. En principio se habla de este otoño sin concretar fechas.
Por lo demás no se ha concretado aún muy claramente qué va a contener la torre, puesto que es un edificio hueco y con muy poca capacidad expositiva, aunque se habla de un centro de arte contemporáneo, tras elevar unos metros más la estructura y construir un mirador.
Mucho más incierto es el futuro del Pabellón Puente. La carísima pasarela peatonal, cuyo coste superó los 70 millones de euros, se ha revelado como escasamente útil, lo bastante como para que nadie la eche de menos, puesto que su función de puente es meramente nominal, al unir dos orillas, pero sin comunicar nada. Aparte de esto, según fuentes de Zaragoza Expo Empresarial, la infraestructura acumula ya varios desperfectos.
El Pabellón Puente tuvo un sobrecoste cercano al 300%
Son muchos los indicios que apuntan a que el acuerdo entre Ibercaja y Expo Zaragoza Empresarial para la cesión de la gestión del pabellón puente podría aplazarse hasta después de las fiestas del Pilar. Por razones puramente económicas, por el inmenso coste que supondría mantener abierta la pasarela para el tránsito peatonal entre ambas márgenes, aunque lo único seguro es que no hay fecha inminente para la firma.
Así que, de momento, lo único claro es que no hay nada claro: Ni el destino de los edificios, ni su fecha de reapertura (La CAI habla quizá de 2011 para la torre), ni el coste que siguen teniendo para el erario municipal. Sólo la factura de la iluminación podría ser de 6000 euros mensuales, del mantenimiento de los edificios emblemáticos, lo ignoramos todo.


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