Y aquel barquito naufragó
Un Ebrobús sufrió el lunes 11 de agosto un leve accidente en las proximidades de la pasarela del pincho, antes de pasar bajo ella, consiguiendo la impresionante marca del primer naufragio a dos días de su puesta en servicio.
La embarcación, en torno a las doce y media de la mañana, encalló en uno de los laterales del canal de navegación por una “maniobra incorrecta” del patrón que la conducía. Según informó el director de Turismo Ebro Fluvial, Alberto Frutos, “esta persona estaba aprendiendo la ruta, estaba haciendo prácticas, y se equivocó llevando el barco a una zona de calado insuficiente para el paso del Ebrobús”.

Como se trata de navegación sostenible, lo que hicieron fue pillar una zodiac remolcadora con la que lo llevaron de nuevo al canal de navegación, donde aún se luce una flamante excavadora en mitad del río, justo al lado de donde se produjo el encallamiento. Afortunadamente no hubo ninguna desgracia porque el barco iba vacío y al parecer tampoco sufrió desperfectos.
También es destacable la impresionante cifra de usuarios/as de los baquitos que, a tres días de su inauguración hasta la Expo, este lunes en concreto, permanecieron sin servicio la mayor parte del día, por motivos de seguridad. “No se puede por seguridad, porque sigue la máquina bajo la pasarela de Manterola retirando una mota que aún existe”, según reconocía el propio Frutos. Por tanto, a pesar de que el pasado sábado iniciaron la actividad con un “servicio regular hasta la Expo”, apenas 48 horas después se interrumpió porque los trabajos en el cauce no han acabado.
¿Querrá esto decir que se ha estado transportando a decenas de personas en condiciones inseguras?
De momento lo que sí es seguro es que la inversión en el capricho fluvial de Belloch está saliendo por una cantidad de dinero que aún no se ha hecho pública, pero seguro no será nada barata y que ha terminado por causar graves daños al lecho del Ebro a su paso por Zaragoza.


No Comments, Comentar o Enzala